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Conceptos básicos de Navegación

18 Noviembre, 2016

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Desde Alquilerdebarco.com queremos que nuestros aficionados tengan todas la nociones básicas necesarias para salir a navegar. Por ello, hoy vamos a hablar de conceptos, simples, que cada navegante debe considerar antes de salir con una embarcación, ya que en juego están nuestra seguridad y la de los demás navegantes.

En un barco de vela…

Para navegar siempre hay que estar sentados en el lado por donde viene el viento, es decir en el barlovento del barco – o casco -, y en la popa, pero nunca al final ya que siempre hay que dejar espacio para darle movimiento al timón. Según el viento que haya el día de la navegación, habrá que sentarse dentro o bien en el borde exterior del casco. Si la intensidad del viento fuera elevada, habrá que sentarse más atrás. Esto, con la única finalidad que la embarcación se aplane respecto a la superficie del mar, evitando así que la embarcación se incline hacia sotavento, ya que la fuerza del viento sería mayor de la de la tripulación. Siempre hay que intentar que el barco se incline hacia barlovento durante la navegación, de este modo la fuerza del viento será menor de la de la tripulación.

Una vez sentados, hay que coger el timón por lo que se llama en términos náuticos la caña, o stick, con la mano que mira a popa. Con la otra mano en cambio, la que mira a proa, se cogerá la escota de la vela mayor. Durante la navegación, nunca habrá que soltar estos dos objetos.

Para que la embarcación salga a navegar de la mejor manera, siempre habrá que llevar las velas hinchadas. En caso de que la vela flamee, habrá que cazarla hasta que deje de ser arrugada al lado del mástil. En cualquier caso, siempre habrá que tener controlada la parte de las velas más a proa, donde se ve si las velas están poco cazadas y si cogen mal el viento.

La embarcación se dirige con el timón. Llevando este a barlovento, la embarcación irá a favor del viento, es decir va a arribar. Si en cambio se lleva hacia sotavento, la embarcación irá a allá donde viene el viento, es decir va a orzar.

Los rumbos…

A la hora de navegar, será imprescindible conocer la dirección del viento. Como ya vimos en un artículo anterior de Alquilerdebarco.com sobre cómo fondear correctamente nuestro barco, este es un punto a tener muy en cuenta. Es importante saber que hay un ángulo de 45º a cada lado de la dirección del viento donde nuestro barco no puede ir. Consecuentemente, es necesario saber cuáles podrían ser los diferentes rumbos que nos encontraríamos. Los rumbos de vela respecto al viento son: de ceñida, a un descuartelar, de través, a un largo, de aleta y de popa cerrada.

Ceñida. Es el rumbo que implica navegar lo más cerca posible al viento, formando el menor ángulo posible contra la dirección del viento. En este caso, las velas estarán cerradas al máximo y estarán combinadas, tanto la mayor como la de proa, para formar un mismo perfil aerodinámico. Que conste que este es uno de los rumbos más difíciles de realizar con una embarcación, pero a la vez necesario. En este rumbo el velero está equilibrado, tiene pues equilibrio estable.

A un descuartelar. En este rumbo el ángulo se abre de unos 20º más que en ceñida, formando pues un ángulo de 60/70º respecto al viento. Se da forma a un ángulo intermedio entre un rumbo de ceñida y uno de través.

Través. Respecto a donde viene el viento, se navega a 90º, es decir se recibe el viento por el través del barco. De esta manera la embarcación está perpendicular al viento y las velas están medio abiertas. Este es el rumbo más fácil ya que es cómodo y muy eficaz.

Largo. Este es el rumbo que permite a la embarcación ir más rápido. Se recibe el viento a 120/130º, entrando por la aleta del barco. En este rumbo, la vela está más abierta que en el rumbo de través.

Aleta. Con este rumbo el ángulo será de 150º respecto al viento. Hay que prestar mucha atención al timón si el viento es fuerte ya que podría ser peligroso. Con este rumbo es muy aconsejable trasladar los pesos hacia la popa del barco.

Empopada. Como bien el nombre sugiere, con este rumbo el viento se recibe por popa, a 180º. Las velas están completamente abiertas, perpendiculares al casco. Con este rumbo las velas pueden estar a orejas de burro, es decir que una de ellas esté en babor y la otra en estribor. Hay que tener mucho cuidado y corregir siempre los desvíos de rumbo para evitar no perder el rumbo, ya que el cambio brusco de la vela podría ser peligroso para el navegante.

No solo hay preferencias en las calles…

Todo navegante, a la hora de salir con su embarcación, debe conocer las preferencias de paso y las señales. La gran mayoría de los abordajes náuticos que se producen por accidente en mar, se deben al desconocimiento de las preferencias de paso. No os asustéis, lo que pueden parecer conceptos complejos son en verdad cuestiones básicas y sobretodo muy importantes para tener en cuenta cuando nos encontremos en según que situaciones.

Exactamente como estamos acostumbrados a hacer cuando llevamos nuestro coche y cedemos el paso al llegar a un cruce de caminos, haremos cuando estemos navegando. Por ello, existen unas normas internacionales para la regulación del tráfico de embarcaciones. Estas normas tienen la finalidad de establecer las prioridades que tiene cada embarcación en caso de colisión o abordaje.

Cuando dos embarcaciones se aproximan la una a la otra, seguramente os cuestionaréis qué embarcación debe tomar la primera medida de seguridad. En primer lugar, habrá que observar la demora al barco que se nos acerca. Si esta se mantiene constante, es seguro que se acabará con una colisión. Si esta aumenta, la otra embarcación pasará por la proa, es decir llegará antes al punto de intersección de las trayectorias. Si esta disminuye, será nuestro barco el que pasará por su proa y se evitará la colisión.

Si las dos embarcaciones reciben el viento por las bandas contrarias, una se deberá mantener apartada de la derrota de la otra. Deberá pues ceder el paso a la que reciba el viento por babor. Si las dos reciben el viento por la misma banda, la que esté a barlovento se deberá mantener apartada de la derrota de la otra que estará en sotavento. Si una de las dos recibe el viento por babor y no puede determinar si la otra recibe viento por babor o estribor, deberá mantenerse apartada de la derrota de la otra.

Preferencias y prioridades…

Todo navegante tiene que recordar que siempre tendrá preferencia un velero frente a otro tipo de barco de propulsión mecánica (por supuesto, ¡habrá algunas excepciones como por ejemplo al cruzarse con un petrolero!).

Al alcanzar un barco en navegación, no es necesario escoger una banda en concreto para adelantarlo. Tengan presente que la buena costumbre prevé que se avise a la otra embarcación a través de cualquier medio, que sea sonoro, radio o visual. En este caso también habrá que comportarse cómo si estuviéramos conduciendo nuestro coche, cada uno deberá mantener su carril náutico para así evitar situaciones de peligro.

Una vez más, esperamos que este artículo sobre conceptos básicos de navegación haya sido útil y… ¡nos vemos a bordo!

Categoría: Navegación

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